La innovación no es una opción, es una obligación

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Vivimos una época en la que la tecnología toca todo aspecto de nuestras vidas. Si bien no todos estamos conectados, la tecnología de alguna u otra manera se encuentra constantemente presente en nuestro día a día. Es muy difícil poder encontrar a una persona que esté fuera de la red o off thegrid, como comúnmente se dice. Dada esa coyuntura es que toda empresa debe tener como pilar fundamental de su visión y estrategia la innovación, caso contrario la empresa podría muy fácilmente perder su ventaja competitiva, y finalmente sus mercados.

Existen ejemplos inequívocos de algunas empresas que sostenían en el pasado un liderazgo importante y que por dejar de lado la innovación, o por sentirse muy seguros de que sus avances tecnológicos eran intocables, perdieron no solo su liderazgo, pero también a la propia empresa. Kodak, Atari, Nokia, Yahoo, Pan Am, Blockbuster, Eastern se olvidaron de innovar, no cambiaron, y ahora han dejado de existir.

El hecho de ser el primero en el mercado y de contar con un buen producto o servicio, hizo que estas empresas se sintieran seguras de sí mismas y miraran con desdén a sus pequeños competidores. Cuando se fundó Apple, HP e IBM no le dieron importancia a la locura que tenían como visión Jobs y Wozniak con referencia a los computadores personales. Hoy, Apple tiene una capitalización de mercado de un trillón de dólares, HP de 32 billones e IBM de 135 billones, la diferencia es abismal. Kodak era una marca referencia en el mundo, ellos fueron los primeros en inventar la fotografía digital, pero el miedo a canibalizar su producto actual hizo que no lanzaran el producto; hoy, Kodak ha dejado de existir. Nokia jamás imaginó que Apple y Samsung, compañías que no tenían nada que ver con el mercado de teléfonos móviles, dominarían algún día la telefonía mundial.

Nokia llegó a desarrollar un celular con pantalla táctil, sin embargo, dada su importante posición en el mercado, decidió no implementar la innovación y desapareció. La historia de IBM y Microsoft es aún más interesante, pues un muchacho de 20 años, Bill Gates, pudo negociar y desarrollar un sistema operativo para PC y mantener la patente del mismo. Hoy, Microsoft está en gran porcentaje de las PC del mundo e IBM ha salido del negocio.

Uno diría, esos son casos de otros países, sin embargo, tenemos también ejemplos locales. Quien no recuerda los helados Frigo, en los años 70 y 80 el saborear un helado Frigo, los fines de semana, era un gusto inolvidable. Su posición en el mercado de La Paz los hizo sentirse seguros, y no vieron que empresas como Delizia o Cabrera, muy pequeñas en ese entonces, con la innovación pudieron mejorar el proceso de producción y llegar a los grandes supermercados. Hoy, Frigo fue reducido a una empresa sin importancia en el mercado.

Una posición privilegiada en el mercado o la idea de que innovar puede “distraernos” o canibalizar nuestro producto estrella son las principales razones por las cuales las empresas no se innovan. El miedo al cambio y a lo incierto son inhibidores de la innovación. Las empresas que adoptan la innovación no tienen miedo al cambio o a dejar de lado sus productos estrella, saben que el innovar los llevará tarde o temprano al éxito.

La innovación no solo adopta nuevas tecnologías, la innovación tiene que ver con cambiar la manera de operar de una empresa. Una empresa que se encuentra constantemente innovando no puede adherirse a burocracias internas y varios niveles de gerencia. Por lo general las empresas que innovan son ágiles y con una estructura relativamente plana. Un aspecto importante de las empresas que innovan está en el hecho de escuchar a sus empleados, pues quien mejor equipado para identificar en qué innovar es aquella que está día a día con los clientes.

Mantener una cultura que conlleve a la innovación es para todo tipo de empresa, desde la más grande, hasta la más pequeña. Ayudemos a nuestras empresas a innovar, a establecer una cultura que conlleve a la innovación, una cultura que acepte el cambio y que no tenga miedo al fracaso. Lo contrario puede llevar a una empresa a su desaparición. La innovación no es más una opción, es una obligación de toda empresa.

Fuente:Página Siete

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