La (poca) innovación en las universidades

Mauricio Dulon

https://www.paginasiete.bo/inversion/2018/11/18/la-poca-innovacion-en-las-universidades-200381.html

Cuando hablamos de innovación, por lo general pensamos en las empresas y lo que están haciendo para innovar. Hasta muy recientemente, las universidades no se planteaban a la innovación como algo propio de su sistema.  Las universidades por lo general se basan en la investigación, en impartir conocimiento, en la docencia.

Hoy, las universidades deben basar su sistema en la innovación, que no es un tema tecnológico, es una forma de pensar, de actuar, de vivir, de trabajar, y son esos conceptos que se deben enseñar a los estudiantes. Se dice que “las universidades son instituciones del siglo XIX, con profesores y profesoras del siglo XX, y alumnos y alumnas del siglo XXI”.  Hoy, los estudiantes son digitales,   no se puede prohibir lo digital en las aulas.  Los profesores  deben aprender a vivir con ese nuevo paradigma.  Cualquier concepto impartido en  aula, será  objeto de verificación. Con el  celular se accede a la información, vía internet, para que los estudiantes constantemente cuestionen las enseñanzas.  Parte  de la innovación es aprender a aceptar y fomentar los cuestionamientos y una mente crítica. 

La teoría es importante pero no  debería ser lo más importante que se imparte en las aulas que son lugares para debatir, experimentar y arriesgar. Las universidades deben dejar de transmitir contenidos, deben enfocarse en despertar competencias, trabajar sobre habilidades, enseñar a pensar y, lo más importante, enseñar a aprender. Las clases prácticas, el aprendizaje experiencial, son mucho más efectivas que el aprendizaje teórico. 

Las universidades pueden  innovar fomentando el emprendimiento  sobre la búsqueda del ideal del empleo seguro.  Emprender, al ser por naturaleza una acción que conlleva una alta dosis de incertidumbre, despierta habilidades para pensar de manera diferente. Se deben fomentar los emprendimientos, no como una práctica de laboratorio, sino como acciones que van a entrar a producir productos o servicios en el mundo real.

Los procedimientos de titulación en la mayoría de las universidades sólo reconocen la tesis de grado, trabajo dirigido, proyecto de grado o examen de grado.  ¿Qué tal si a modo de innovar, reconocen el  emprendimiento y la creación de una empresa como un procedimiento de titulación?  De esa manera dejaríamos de lado una estructura antigua que pide marco teórico, estudio de mercado, FODA, y demás requerimientos que no son prácticos.  

La otra manera de innovar es  impartir  conocimiento práctico en  las universidades. Se debe enseñar cómo saber vender, crear una empresa, negociar, brindar beneficios laborales, contratar personal, despedir personal, pagar impuestos, entre otros. Las mallas curriculares continúan con materias   del siglo XX, se incorporan pocas materias nuevas que fomentan la innovación.

Si las universidades quieren innovar, deben dejar las estructuras del siglo XIX, la administración  debe  adaptarse a las  necesidades de los estudiantes digitales. Las universidades no se encuentran en un mismo nivel de innovación, pues existen iniciativas interesantes que lideran el cambio hacia un sistema educativo más innovador, pero queda mucho por recorrer.

Fuente:Página Siete

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